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viernes, 20 de octubre de 2017

UNA DE LAS TRES de Mercedes Pinto Maldonado.


Editorial: Amazon Publishing.
Fecha publicación: agosto, 2017
 Precio: 9,49 €
Género: Novela.
Nª Páginas: 340
Edición: Tapa blanda.
ISBN: 9781542045391


Autora

Mercedes Pinto Maldonado nació en Granada, pero reside en Málaga, España. Estudió Medicina, aunque lo dejó para centrarse de forma exclusiva en la literatura. Actualmente se dedica solo a la literatura, a leer y a novelar.

Con su última novela, tiene once libros publicados: El talento de Nano, La última vuelta del scaife, Maldita y Pretérito imperfecto con Ediciones B; El fotógrafo de paisajes con Ediciones Click; y además, autopublicó en Amazon cuatro novelas La caja mágica, Hijos de Atenea, Tinta roja y Cartas a una extraña, con la que fue finalista del Concurso Indie 2015 y que posteriormente editó el sello Amazon Publishing, responsable también de la publicación de Mensajes desde el lago, la segunda parte de Cartas a una extraña.

Aunque es una escritora híbrida, reconoce que la mayoría de sus lectores supieron de sus obras gracias a la publicación independiente, que le dio la oportunidad de que dos de sus novelas fueran best sellers en varios países y estuvieran más de un año en el Top 100 de Amazon.

Se considera una escritora humanista para la que cualquier género puede ser el escenario de sus historias.

Su página web es www.mercedespinto.com

Sinopsis

Separadas tras la muerte de su madre rumana, las trillizas Simona, Irina y Angela se crían en Gran Bretaña e Irlanda, siin saber de su existencia mutua, pero con la intensa sensación de que hay un vacío en sus vidas, una percepción que se desvanece entre sus dedos sin que logren darle sentido. Por eso, cuando ya de adultas una serie de coincidencias las lleva a conocerse, las tres se ven embargadas por la dicha y no tardan en restablecer una relación que nunca debió quebrarse.

Sin embargo, su encuentro revelará que en sus vidas han acabado atrapadas en las redes de hombres indeseables que amenazan con arruinarlas. Hombres peligrosos que las acechan y chantajean. Conjuradas, las hermanas decidirán ayudarse mutuamente a deshacerse de ellos y de su influencia mortal, sin saber que con ello desatarán una trama sembrada de muertes y traiciones, cuyo desenlace esconde giros insospechados, los despojos de una vida llena de secretos.

[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]

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Cuando Mercedes Pinto Maldonado anunció nueva novela me alegré mucho. De su autoría solo he leído Maldita que me dejó muy buen sabor de poca y aunque andan por casa Cartas a una extraña y Mensajes desde el lago, aún no he podido ponerme con ellas. No obstante, fue ver la cubierta de Una de las tres por Facebook y quedarme prendada porque sí, porque ya lo he dicho por activa y por pasiva, que soy la típica lectora que se deja influenciar por las cubiertas y esta me parecía llamativa y a la vez intrigante. Luego leí la sinopsis, tan solo el primer párrafo, y mi instinto me decía que tenía que leerla. Pues bien, ya lo he hecho. Aquí os cuento lo que me ha parecido.

Una de las tres se inicia con un capítulo introductorio que servirá para poner en antecedentes al lector. En unas primeras páginas se nos narrará los orígenes de las tres protagonistas principales de esta novela. Simona, Irina y Angela son hijas de Doina, una prostituta rumana que fallece cuando ellas tienen unos tres años. Será entonces cuando los Servicios Sociales se harán cargo de las pequeñas y gestionarán la adopción. Cada una de ellas será entregada a una familia distinta en un lugar distinto. 


Irina es adoptada por un matrimonio escocés, André y Beth McLean. Dueños de una librería, gozan de buena solvencia y poseen una vida holgada y feliz. La pequeña Irina crecerá en un entorno lleno de amor, como hija única. Independiente, defensora de los más débiles, reivindicativa, reservada y generosa, Irina se convierte en agente literaria y correctora. Muy vinculada al mundo literario conocerá al novelista Donny Ness, famoso escritor de novela negra con quien se casa. 

Por su parte, Simona es adoptada por un matrimonio de abogados irlandés, Connor y Fiona Hall, padres, a su vez, de otro hijo adoptado, Bruce. Con un carácter igualmente reservado, con tendencia a la soledad y al retraimiento, Simona crece dentro de su propia burbuja, manteniéndose en su mundo, jugando con su reflejo en el espejo. Interesada en el teatro y en la interpretación, se convertirá en escritora de obras de teatro y en esposa de Lian Vance, un joven informático y programador.

Por último estará Angela que será adoptada por Amy Ross, una famosa roquera próxima a acabar su carrera musical, pues tiene casi 60 años. De pequeña viajaba con su madre por las distintas ciudades donde tuviera concierto con tal de mantenerla a su lado. Intentó darle todo el cariño posible y educarla sin ahogarla en caprichos, con sensatez. Aún así, Angela se ha convertido en una joven caprichosa, sofisticada, irascible e inconformista. Se enamorará de Eliott, el batería del grupo de su madre. 

Esta es la base de la historia que aborda Una de las tres. A partir de ahí, Mercedes Pinto urde los hilos para que las tres jóvenes se conozcan cuando antes y aquí me llevé un susto de órdago porque, a pesar de haber leído por encima la sinopsis, me imaginé que la trama giraría en torno a un reencuentro que reagrupara a las tres hermanas después de haber sido separadas de pequeña, algo que en la novela sucede demasiado deprisa, pero la cosa no iba por ahí. La novela tiene un tinte negro, en la que diversos sucesos trágicos exigirán medidas drásticas. Cada una de las tres hermanas tiene un drama personal, algo que, en mayor o menor medida, las atormenta y necesitan ayudarse la una a la otra para liberarse de un yugo que las asfixia.  De este modo idearán un plan en el que encontrarán obstáculos de todo tipo hasta un punto en el que todo se complica tanto que el lector andará despistado la mayor parte del tiempo. Porque esta es una novela de buenos y malos pero el malo se camufla la mar de bien. 

En Una de las tres hay venganza, malos tratos, extorsión, infidelidades, perversión sexual, pornografía infantil, asesinatos, engaños y secretos, muchos, tantos que entre los personajes surgirán tensiones y roces. Como veis la trama, en cuanto a componentes que la hacen atractiva, no es nada plana. Las tres hermanas y sus respectivas familias tendrán que hacer frente a diversas situaciones complejas que circunscriben el eje central del argumento y todas las incógnitas, las principales y las secundarias, quedarán debidamente resueltas. En cualquier caso, y esto es una apreciación personal que espero que Mercedes me perdone, aunque todo queda claro, sí me hubiera gustado un pelín más de profundidad en el modus operandi, no porque se cometa un asesinato que no se explique cómo se ha producido, todo lo contrario, está muy bien planteado y justificado, pero me hubiera gustado conocer más detalles, únicamente por recrearme. No puedo ser más explícita para no desvelar aspectos importantes del argumento.


miércoles, 18 de octubre de 2017

SOLDADOS DE SALAMINA (DRAMA - 2003).


Año: 2003

Nacionalidad: Española.

Director: David Trueba.

Reparto: Ariadna Gil, Ramón Fontserè, Joan Dalmau, María Botto, Diego Luna, Alberto Ferreiro, Luis Cuenca, Vahina Giocante.

Género: Drama.

Sinopsis: Una novelista que ha dejado de escribir rastrea una historia real sucedida en los últimos días de la Guerra Civil: el escritor y falangista Rafael Sánchez Maza fue fusilado junto a otros cincuenta prisioneros, pero logró huir y esconderse en un bosque. Al parecer, un soldado de los que peinaban la zona para capturarlo lo encontró, pero lo dejó escapar. La escritora recompone las piezas de este rompecabezas plagado de contradicciones y personajes enigmáticos. Con sus investigaciones, aunque no sea consciente de ello, no sólo busca la verdad, sino encontrarse a sí misma.

[Información facilitada por Filmaffinity]


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El lunes reseñaba la primera novela que Javier Cercas publicaba en 1987, El móvil. Al hacer un recorrido por su trayectoria, irremediablemente destaca Soldados de Salamina, novela publicada en 2001 y llevada al cine en 2003 por David Trueba. Recuerdo que la vi en su estreno y me gustó. Con la reseña de El móvil, me entraron ganas de verla de nuevo y hablaros de ella, por eso la traigo y hoy. Con la perspectiva del tiempo puedo decir que me ha gustado más aún. 

Soldados de Salamina, la película, cuenta la historia de Lola Cercas,  una profesora de literatura en la Universitat de Girona y escritora de una única novela a la que no ha dado más hermanos. Ocasionalmente escribe algún artículo para algún periódico local y será uno de ellos, dedicado a la guerra civil, en el que se hace un repaso al exilio y la muerte de Antonio Machado en Colliure, y al fusilamiento en el que Rafael Sánchez Mazas, poeta, escritor y fundador de Falange, consiguió salvar la vida, el que la pondrá en contacto con Javier Aguirre. Interesado en las opiniones vertidas en el artículo, Aguirre desvela a la Lola que en aquel fusilamiento, acaecido el 30 de enero de 1939 en las inmediaciones del Monasterio de Cpllell, otro hombre salvó la vida, Jesús Pascual, autor de un libro publicado en 1981 y titulado Yo fui asesinado por los rojos. 

Al igual que Jesús Pascual, Sánchez Mazas también consiguió huir aprovechando el tumulto de cadáveres que caían al suelo, sin vida y a su alrededor. Se internó en el bosque y al toparse con un miliciano pensó que todo estaba perdido pero aquel joven lo dejó marchar. Anduvo perdido por el bosque durante nueve días hasta ser descubierto por tres jóvenes desertores del bando republicano que optaron por ayudarlo a cambio de que Sánchez Mazas los ayudara a cruzar al bando nacional. Aquellos tres jóvenes serían conocidos como «los amigos del bosque».

Aguirre es una mina de oro para la periodista. No solo le desvela la existencia de un libro importantísimo sino que le hará un regalo aún mayor, ponerla en contacto con Jaume Figueras, el hijo de uno de los tres amigos del bosque. Lola Cercas recogerá el relevo y comenzará a tirar del hilo, investigando a los implicados en aquel fusilamiento de Sánchez Mazas, entrevistándose con ellos, recopilando información para escribir esa novela que se le lleva resistiendo demasiado tiempo, hasta llegar al momento más crucial, el momento en el que aquel joven republicano decide perdonar la vida de Sánchez Mazas. Su meta será descubrir la identidad de aquel soldado anónimo.

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Este es el argumento de la película, el periplo que Lola Cercas tiene que andar para llegar a la verdad, a una verdad que conlleva parte de ficción, un recorrido que supondrá también un ajuste de cuentas con su propia vida, un recomponer las piezas de una faceta personal que andaba desbaratada como consecuencia de una implícita relación sentimental rota, un pasado más feliz y más dichoso.

Y digo que esta historia conlleva parte de ficción porque, conocedora de la historia del que fue fundador de Falange y amigo íntimo de Primo de Rivera, siempre me he preguntado qué habría sido de aquel joven que no quiso dar la voz de alarma cuando se encontró a Mazas agazapado en un recoveco del bosque. La novela de Javier Cercas y su adaptación al cine, nos ofreció una versión pero la realidad se impuso en 2013 cuando el hijo de aquel hombre que decidió mirar hacia otro lado contó la verdadera historia de su padre. 


«Enric Miralles nació en Barcelona en 1919 o 1917, pero acabó fijando su residencia en Blois (Francia) en 1947. Datos biográficos sitúan a este hombre como comprometido con las causas libertarias desde la primera juventud. Se cree que en 1936, con 16 años, falsificó la documentación -habría avanzado la fecha de nacimiento de 1919 a 1917- para cumplir los requisitos para enrolarse con el Ejército Republicano.
Tras tres años en la Guerra Civil, Miralles se tuvo que exiliar y cruzó el Pirineo para ir a parar al campo de refugiados de Argelers, de donde pudo escapar con la ayuda de un tío que vivía en la ciudad francesa de Agen. Los gendarmes franceses ofrecían a los refugiados españoles dos posibilidades: el regreso a la España fascista o la incorporación a la Legión Extranjera Francesa. Miralles escogió la segunda opción e ingresó en la Legión Extranjera Francesa en 194. Empezó un periplo como luchador en los frentes de Argelia, Marruecos y Senegal, hasta que vuelve a Francia y cae gravemente herido en 1945 mientras hacía de chófer en una acción bélica contra los nazis. A partir de aquí, en reconocimiento a su mérito y actitud heroica, el Estado francés le condecoró con la Medalla Militar y lo compensó con una pensión de invalidez -había perdido la vista de un ojo- que le permitió vivir en Blois, donde se casó en 1947 y fue padre de cuatro hijos».
[Fragmento del artículo  "Sale a la luz la identidad del mítico Miralles de 'Soldado de Salamina' publicado en www.informacion.es; puedes leer el artículo completo aquí]

Al margen de que Soldados de Salamina excava en un episodio de nuestra guerra civil, esa de la que muchos dicen que ya se ha hablado bastante pero de la que otros muchos exigimos que se siga hablando -y aquí hago un aparte para dejar claro que el conocer la Historia de un país no está reñido con la ideología y que a mí, personalmente, poco me importa si se habla, se escribe y se cuenta sobre un bando u otro, que tan solo exijo que se hable, se escriba y se cuente la verdad- digo que, al margen de todo eso, destaco que esta película está configurada de una manera muy peculiar. A las escenas rodadas con los miembros del reparto se les añade unas cuantas piezas testimoniales con personajes reales.  Por ejemplo, Jaume Figueras es una persona real y aparece en la película contando la historia de su padre, implicado en el episodio central de la trama. Figueras dará pie al testimonio de otros personajes reales como Quim Figueras o Daniel Angelats, aquellos jóvenes que ayudaron a Sánchez Mazas para cruzar las líneas republicanas y oiremos también a Chicho Sánchez Ferlosio, hijo del falangista, narrar la historia de su padre. Se nota perfectamente que no son actores y esto, unido a algunas secuencias reales de aquellos años tomadas de Hemeroteca confieren a la película un toque de documental bastante interesante. 

Destaco también el relato del exilio de Antonio Machado y su muerte en Colliure, con aquel verso que apareció en uno de sus bolsillos, «Estos días azules y este sol de la infancia...» y que forman parte del artículo que Lola Cercas publica en el periódico local al inicio de la película. Creo que las circunstancias de su muerte, así como la de su madre, o la visita que sus hermanos Manuel y José hicieron a la localidad francesa para despedirse de ambos, no deben jamás de olvidarse.

Y de forma colateral esta película me ha hecho reflexionar sobre la labor de documentación de un autor a la hora de escribir una novela. Siempre he envidiado ese proceso porque, por duro que sea, no deja de ser una aventura, aunque en ocasiones conduzca a un callejón sin salida. No obstante, tiene que ser apasionante tirar del cabo de una cuerda y averiguar lo que se esconde al otro lado. No me extraña que haya autores que comenten que se lo pasan muy bien a la hora de documentarse y que a veces casi disfruten más de esa labor que de la escritura de la novela en sí.

martes, 17 de octubre de 2017

ENTREVISTA a JUAN DEL VAL (Parece mentira).

Autor

Juan del Val (Madrid, 1970) ha trabajado en muchos sitios: en obras (de construcción, no de teatro), en periódicos, en revistas, en radio, en televisión... Ha sido copresentador de Lo mejor que te puede pasar, el despertador de Melodía FM. Junto a su mujer, Nuria Roca, ha firmado las novelas Para Ana, de tu muerto y Lo inevitable del amor.


Sinopsis

Esta es la historia de un chico de barrio que, desde la distancia de sus 46 años, sale al encuentro del adolescente problemático, el joven perdido y el hombre en busca de destino que fue. A partir de capítulos muy cortos e intensos, que demuestran una capacidad de autoanálisis y de observación muy poco comunes y un sentido del humor sobresaliente, Juan del Val nos va contando cómo ha sido «madurar», nos relata sin tapujos las veces que se ha perdido, y compartimos su alegría y su asombro cada vez que siente que ha aprendido una lección.

Desinhibido y audaz, su relato va desde cómo fue crecer en un barrio humilde madrileño, buscarse la vida en el periodismo de principios de los noventa sin estudios, ir triunfando en su profesión y, sobre todo, nos cuenta lo que ha aprendido de las mujeres, su auténtica vocación. 


[Biografía y sinopsis tomadas directamente de la web de la editorial]

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No podemos prejuzgar a la ligera. Ni siquiera dejarnos llevar por opiniones ajenas. La vida, en toda su extensión, me ha demostrado que hay que catar las cosas por uno mismo para saber si te gustan o, no aunque yo siga cayendo en la misma trampa. Por eso, cuando me llegó la nueva novela de Juan del Val, escrita esta vez en solitario sin la colaboración de su mujer Nuria Roca, pensé sinceramente que estaba ante una historia de paso, con una trama ligera. Ojo, esto no lo digo en tono despectivo. Me encantan esas novelas que me hacen pasar un rato de entretenimiento sin más pretensiones pero confieso que Parece mentira me ha ofrecido mucho más de lo que yo esperaba, me ha regalado vida, reflexiones y experiencias, las de un personaje -Claudio, escritor de profesión-, que se parece muchísimo a su creador -Juan del Val-. 

Parece mentira la devoré en cuatro horas y no porque fuera una novela de corta extensión (... páginas) o que el argumento fuera tan insustancial que no me aportara nada. No fue por eso. Bastó con entender qué era lo que tenía entre manos para dejarme atrapar por su protagonista y compartir con él parte de un recorrido vital en el que le han ocurrido muchas cosas interesantes. 

Con Juan del Val estuvimos la semana pasada, charlando sobre su novela, sobre Claudio, su personaje, sobre sí mismo. Un rato ameno, lleno de sinceridad y sonrisas. Esto es lo que Juan del Val nos contó.

 
Marisa G.- Juan, te voy a ser sincera. No esperaba mucho de esta novela pero me ha sorprendido una barbaridad.

Juan del V.- Pero, ¿para bien?

M.G.- Sí, para muy bien. Si no, no me la leo en cuatro horas.

J.d.V.- Ya. Bueno me da un poco de rubor pero es lo que la gente me está diciendo, que les ha sorprendido para bien. 

M.G.- Me enganché a la historia de Claudio y ya no pude parar leer. Es más, es que llegué al final y me enfadé porque cortaste muy pronto.

J.d.V.- No la podía hacer más larga. Sinceramente, en esto de los libros o de la comunicación, hay gente que se pasa de metraje. Me parece que este tipo de novelas, con todo lo que cuenta Claudio y toda la verdad que arrastra, sale tan de las tripas que no se puede sostener por mucho tiempo esa intensidad. Si la hubiera alargado no hubiera causado el mismo efecto. Además, si la alargo más, me hubiera muerto escribiéndola.

M.G.-  Juan estamos ante una novela con importantes tintes autobiográficos, porque tú sueltas aquí buena parte de tu vida pero, ¿por qué la necesidad de contar todo esto ahora?

J.d.V.- Mira no lo sé. De cara a la promoción, me podía haber preparado cinco o seis frases para dejar satisfecho a mi interlocutor pero solo te puedo decir que no tengo ni la más mínima idea. No sé qué necesidad me ha movido a escribir este libro. Supongo que habrá muchos motivos y entre todos juntos me han empujado a contar una historia que simplemente es verdad.

M.G.- Aunque parezca mentira, de ahí el título.

J.d.V.- Exactamente.

M.G.- Bueno, y hablando de verdad y de mentira. Esto te lo habrán preguntado constantemente pero, ¿qué es verdad y qué es mentira en este libro? Imagino que algo de ficción habrá, ¿no? Dímelo tú.




J.d.V.- Sí, claro porque entonces sería una autobiografía o unas memorias. En esta novela hay personajes cambiados, hay situaciones cambiadas, pero qué más da lo que sea realidad o lo que sea ficción siendo verdad la novela. De todos modos, sí te diré que prácticamente casi todo está calcado de la realidad, ocurrieron tal y como lo cuento. En ese sentido a mí me gusta bromear y decir que es una novela de vago porque no he tenido que documentarme, ni preguntarle a nadie,...

M.G.- (Risas) Tú te lo guisas, tú te lo comes.

J.d.V.- Sí, algo así. Lo tenía todo tan a mano que para qué buscar otra historia. En cualquier caso, no dejo de reivindicar que esto es una novela. Cuando escribo pienso mucho en el lector y siempre me he preguntado que por qué le iba a interesar a alguien mi vida. Así que, sí, es una novela en la que estoy yo.

M.G.- Vale, es una novela y estás tú en ella, pero has optado por camuflarte tras un personaje ficticio y no sé si es una idea que tuviste desde primer momento o no.

J.d.V.- Sí, al igual que los demás personajes. Prácticamente todos están cambiados. Creo que de haber llamado al personaje Juan, de haberme identificado como el protagonista, me hubiera aburrido. Por otra parte, también era importante jugar y Claudio tenía que llamarse Claudio aunque tenga mucho de Juan.

M.G.- Tiene mucho de Juan, efectivamente. A poco que indagues un poco sobre tu vida te das cuenta que sois muy parecidos. De todos modos, Claudio me ha parecido un personaje muy humano y muy valiente porque ha tomado decisiones arriesgadas, a la vez que es un personaje entrañable y algo cabroncete, ¿no? ¿Cómo lo ves tú?

J.d.V.- Pues muy parecido. Claudio no es un personaje simple, ni lineal, no se le puede definir con un solo adjetivo. No me interesaba eso. Creo que Claudio es una buena persona, muy sensible que no cursi y con respecto a lo de cabroncete, no sé yo. No creo que lo sea aunque sí que es verdad que a lo largo de su vida ha causado dolor a otras personas. Eso es algo que él asume y le duele también pero ¿quién no ha hecho daño alguna vez? Esto es algo que nos ha pasado a todos. Además creo que estamos más preparados para recibir dolor que para causarlo aunque parezca lo contrario. Cuando eres consciente de que has causado dolor también sufres muchísimo, salvo que seas un psicópata. Claudio es consciente de que ha hecho daño, no es un personaje ejemplar.

M.G.- Claro y además te digo que es humano porque le asaltan las dudas como a cualquier mortal. De entre las muchas que le surgen tiene un par de ellas que son muy divertidas como por ejemplo cuando se pregunta si tendrá Síndrome de Down.

J.d.V.- Bueno es que toda esa anécdota que cuento en el libro es tal que así. Mi madre estaba muy obsesionada con el tema. Yo era el más pequeño de mis hermanos y cuando nací mi madre no hacía más que preguntarle al médico si yo estaba bien... He querido jugar con esa anécdota porque además me parecía bonita. Desde pequeño yo siempre he tenido cierta tendencia a acercarme a los niños que no estaban bien, era algo que me llamaba mucho la atención y en algún momento hasta lo reflexioné. ¿Será que yo tampoco estoy bien y por eso me encanta acercarme a ellos? ¿Será que nadie me lo ha contado? Sí que es verdad que ese capítulo tiene su gracia, por supuesto con todo el respeto y espero no haber ofendido a nadie.

M.G.- No Juan, no te preocupes. Mi hermana pequeña tiene Síndrome de Down y en ningún momento me he sentido ofendida. Al revés.

J.d.V.- Ah, bien... Me alegro. Yo creo que la novela en general es bastante respetuosa con todo el mundo.

M.G.- Pero es un libro arriesgado, ¿no te parece? Publicar una novela así... Al fin y al cabo, la gente de tu entorno se va a reconocer y, como tú dices al final, seguro que habrá gente que te conoce y cambian la opinión que tienen de ti tras leer el libro.

J.d.V.- Pero eso les pasará a los que no me conozcan bien. Cuando yo decidí escribir la novela, con la única persona con la que consulté fue con Nuria, pero no en plan de pedirle permiso sino consejo. Ella me animó mucho. 

En todos los personajes que salen, con alguna excepción más bien anecdótica, hay mucho amor. Yo los quiero mucho a todos  y creo que eso, en el libro, transciende. Además también te voy a decir que soy una persona muy querida, algo de lo que me he dado cuenta a medida que escribía el libro. Eso es lo realmente importante. Por supuesto, no niego que pueda haber cosa que a algunas personas no les haya sentado bien pero no puedes ponerte a escribir pensando eso porque si no, no escribirías nada.

M.G.- De todos modos, tú asumes los posibles «riesgos».

J.d.V.- Evidentemente. No soy ningún inconsciente. Sé que esta novela es un ejercicio arriesgado, una novela en la que puedo caer peor por los pensamientos del personaje pero eso también me da igual y no lo digo desde la prepotencia.

Me gustaría recalcar que esta novela está llena de amor aunque en las entrevistas, si no se han leído la novela, solo se centran en el sexo y en las infidelidades. Vale, yo entiendo que todo el mundo está muy ocupado y que el trabajo en los medios es difícil, pero quiero recalcar esto, es una novela en la que hay mucho amor, como también hay mucho sufrimiento y mucha búsqueda.

M.G.- Sí, hay sexo e infidelidades pero a mí me interesan otras cuestiones. Por ejemplo, de todos los episodios vitales que narras hay uno en concreto que me ha parecido sumamente interesante y es la estancia de Claudio en un manicomio cuando era joven.

J.d.V.- Sobre ese tema, te diré que hay una cosa en la novela que no sé si me ha salido bien. Dentro de que no es una novela pretenciosa que nace con el objetivo de lanzar mensajes, sí que hay algunos que me interesaba mandar. 

Yo he tenido problemas, digamos muy serios, y he estado seis años en tratamiento psiquiátrico. Me apetecía desposeer a la locura del supuesto atractivo que pueda tener. La locura es muy literaria y se le dota muchas veces de aspectos positivos, que si este es un genio, que si aquel tiene una mente brillante,... No. Siempre que escucho manifestaciones así experimento algo de rechazo porque la gente que dice algo así no tiene ni puta idea de lo que es la locura. La locura es sufrimiento, siempre y en todos los casos, sufrimiento sin razón, que padece el que está mal, aunque el sujeto a veces no se da ni cuenta, y sobre todo el entorno. No hay nada de poético en la locura. Esto es algo que me apetecía decir. No hay ningún mérito, ni es bonito, ni aporta nada positivo estar loco ni haber estado interno en un centro.

M.G.-  Desde luego es un tema serio y me parece muy honesto y humilde hablar de estas cuestiones, pro retomemos la sinceridad de Claudio. Fíjate que el personaje, siendo escritor, se arriesga a confesar que no lee.

J.d.V.- Otro tema del que me apetecía  hablar. Mira, en literatura, entre libros y escritores, hay tanta pose y tanto engaño que era un reto crear un personaje, escritor de profesión, y que no leyera casi nada. 

M.G.- Un libro al año, dice.

J.d.V.- No llega ni a eso. Creo que la lectura está muy bien pero no deja de ser un entretenimiento más. Sin embargo, hay personas que valoran la inteligencia o la cultura del prójimo por el número de libros que lee al año y eso me parece un error garrafal. Hay muchísimas maneras de cultivarse y hay libros que deforman el pensamiento. Pero en el mundo literario, hay un montón de escritores y de lectores que tienen muchos complejos y prejuicios. Mi personaje no, y por eso lo he caracterizado así.

En mi caso, te diré que yo leo un poquito más que Claudio. (Risas).

M.G.- (Risas) Ahí quería yo llegar.

J.d.V.- Sí, sí, leo un poquito más que Claudio pero no soy un gran lector. Mi manera de informarme o de crecer es a través de otros caminos. Por ejemplo, veo muchísimo cine, muchas series, y por ahí me llega mucha cultura, mucho talento,...  Quería luchar contra esa idea preconcebida. La gente interesante no tiene nada que ver con la cantidad de libros que se lee.

M.G.- De lo que deduzco que la opinión que tiene Claudio sobre el mundo editorial, el ego del escritor, esos libros escritos supuestamente por artistas,... ¿Todo esto es tu opinión Juan?

J.d.V.- Opino muy parecido a Claudio. Creo que, entre los escritores, hay personas interesantes como las puede haber entre los camareros. Esa especie de élite de pensamiento que mucha gente cree que tiene porque es capaz de escribir una novela aun siendo mala, a mí me saca bastante de quicio. Y que un lector piense que es más interesante porque lee más libros, libros que seguramente ni entiende, me parece una tontería. Yo conozco, y esto también lo dice Claudio, a personas en absoluto interesantes y que leen muchísimo y personas que no leen nunca y son la leche. Y por supuesto también conozco gente que lee mucho y que son muy interesantes pero no es una regla que siempre se cumpla. De todos modos, y como no soy un inconsciente, sé que todas estas declaraciones provocarán mucha urticaria. Pero insisto, me da igual.

lunes, 16 de octubre de 2017

EL MÓVIL de Javier Cercas.


Editorial: Tusquets.
Fecha publicación: marzo, 2003
 Precio: 10,00 €
Género: Novela breve.
Nª Páginas:110
Edición: Tapa blanda con solapa
ISBN: --

Autor

Javier Cercas nació en Ibahernando (Cáceres) en 1962. Trabajó durante dos años en la Universidad de Illinois y, desde 1989, es profesor de literatura española en la Universidad de Gerona. Colaborador habitual en El País, es autor de un libro de artículos, Una buena temporada (1998), otro de crónicas, Relatos reales (2000), un ensayo, La obra literaria de Gonzalo Suárez (1994), y tres novelas: El inquilino (1989 y 2000), El vientre de la ballena (Andanzas 298) y Soldados de Salamina (Andanzas 433 y, en catalán, L'Ull de Vidre 8); esta última, en un éxito nacional e internacional sin precedentes, se ha traducido a dieciséis lenguas y ha merecido numerosísimos galardones, entre ellos el Premio Grinzane Cavour, el de la Crítica de Chile, el Ciutat de Barcelona o el Salambó. Recuperamos ahora El móvil, la primera novela corta del autor, con la que cerraba un volumen de relatos que, con el mismo título, publicó en 1987. Como dice Francisco Rico en el Epílogo, se trata de una nouvelle "de una perfección pasmos..., una pieza redonda, un logro notorio en las dos caras del empeño, policiaca y metaliteraria. Por ahí todo lector capta enseguida un desafío y ve a Cercas superarlo brillantemente".

Sinopsis

Álvaro, a diferencia del consabido protagonista de muchas primeras novelas, es un escritor que no se lamenta de su suerte, sino que quiere comerse el mundo de la manera más planificada. Su desmedida ambición por escribir la "obra definitiva", que revolucione la historia de la literatura, no es menor que su dedicación y disciplina para lograrlo, consciente de que en toda creación hay un uno por cierto de inspiración y un noventa y nueve de transpiración. Sólo cuando necesita perfilar los personajes y el móvil en la historia de un crimen, vuelve los ojos hacia sus vecinos: un joven matrimonio con algún apuro económico, un jubilado solitario y mezquino, y una portera aburrida de sus marido. Para su sorpresa, el afán perfeccionista de representar verosímilmente los conflictos en la ficción le empuja a provocarlos en la vida real. Pero Álvaro no sospecha que, a pesar de sus cálculos y maquinaciones, la realidad nunca est tan gobernable como una novela.


[Biografía y sinopsis tomadas directamente del ejemplar]

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Javier Cercas era uno de esos autores a los que todavía no había leído. Conozco la historia recogida en Soldados de Salamina gracias a la adaptación cinematográfica de David Trueba. En casa descansa Anatomía de un instante, de la que me han hablado muy bien, y por si fuera poco, la trama de su última novela, El monarca de las sombras, me atrae poderosamente. Sin embargo hoy vengo a hablaros de su primera incursión literaria, de uno de los primeros relatos que escribió y publicó, El móvil.

El móvil es una pequeña novela, lo que viene a denominarse nouvelle, publicada por el sello Tusquets. Este relato largo vio la luz por primera vez en 1987 en compañía de otros cuatro relatos más y bajo otro sello editorial pero posteriormente, una revisión empujó al autor a eliminar los cuatro restantes porque «me parecen derivativos, fruto de ciertas lecturas y ciertas experiencias pobremente asimiladas, así como de la vanidad ridícula de demostrar que era escritor, lo que suele autorizar entre los veinteañeros todo tipo de desmanes exhibicionistas», pues realmente, allá por 1987 Cercas contaba con 25 años. Así tomó aquel volumen y lo guillotinó sin piedad, dejando como único superviviente el relato principal, el que hoy figura en esta edición de Tusquets, pues cree el autor que es el mejor de todos ellos y hasta la fecha no se ha arrepentido de publicarlo. Todas estas afirmaciones figuran en la Nota del Autor con la que se inicia este breve libro que recoge una historia con algo más de cien páginas, cargadas de metaliteratura y con una estructura basada en las intrahistorias, es decir, en una historia dentro de otra.


El móvil narra en tercera persona el ambicioso proyecto literario de Álvaro, un joven metódico, licenciado en Derecho que ejerce en una modesta gestoría como asesor jurídico. Las leyes y este trabajo que solo desempeña en horario de tarde no supone más que la manera en la que el protagonista se gana la vida. Su principal afición es la literatura, los libros, la creación de historia y aspira a convertirse en un escritor de éxito. Piensa Álvaro que «la literatura es un amante excluyente» a la que te dedicas en cuerpo y alma o de otro modo te negará todos sus favores. De ahí que el protagonista de El móvil se enrede en una suerte de obsesión, en un afán de convertirse en un creador todopoderoso, capaz de construir una obra mayúscula, una Obra superlativa que eclipse a todas las que hasta el momento se han ido publicando. Para ello se cuestionará si no es conveniente escribir un poema lírico o uno épico, por aquello de que el verso es superior a la prosa, pero al final se decantará por escribir una novela ya que alguien tiene que resucitar el género, en estado crítico desde no se sabe cuándo. Para ello, y siguiendo los pasos de Flaubert -autor que parece ser el ídolo a seguir- contamos con la maestría de Álvaro.


Una vez que tiene claro el género con el que va a encumbrarse a la gloria tiene que componer la historia. ¿De qué escribir? Tiene que gracia la siguiente reflexión del protagonista:


«...la elección del tema es asunto baladí. Cualquier tema es bueno para la literatura; lo que cuenta es el modo de expresarlo. El tema es sólo una excusa». [pág. 22]

No cabe duda que podríamos debatir mucho sobre esa reflexión pero como Álvaro lo tiene claro como el agua, no es una cuestión que le preocupe. No obstante, veremos cómo se siente incapaz de traspasar hacia la ficción, de ahí que opte por nutrirse de la realidad que le rodea. El caldo de cultivo será el edificio en el que reside. Se plantea examinar a sus vecinos, posibles candidatos a convertirse en protagonistas de su obra, y así entra en contacto con Montero, un anciano silencioso, huraño, áspero y desconfiado, del que se rumorea que guarda una importante fortuna en su domicilio.  Y lo mismo hará con el matrimonio Casares, una pareja dichosa hasta que Álvaro se inmiscuye en sus vidas.

Para documentarse sobre la vida de sus vecinos, el protagonista opta por acudir a la más importante fuente de información del edificio, a la vez que pone en marcha un curioso sistema de espionaje que no dejará de resultar ridículo. Pero Álvaro pronto descubrirá que la apática vida de Montero y la felicidad de los Casares no dan para una trama interesante y con tales mimbres su novela no remontará el vuelo y resplandecerá. Lo que se le ocurre a posteriori resulta cruel y peligroso pero todo sea por la literatura. Adentrándose en un camino pantanoso, ¿es posible que la realidad supere la ficción?, ¿o que la ficción y la realidad se mezclen en el mismo plano con las terribles consecuencias que esto puede acarrear? Dejo que seáis vosotros mismos los que comprobéis hasta dónde es capaz de llegar Álvaro con tal de escribir una buena novela, verosímil y plausible. Me pregunto hasta qué punto las técnicas de Álvaro no se ponen en práctica realmente. 

He de reconocer que el primero de los diez capítulos cortos de los que consta esta nouvelle se me hizo algo farragoso pues Álvaro, a través de ese narrador en tercera persona, demuestra sus habilidades ensayísticas, desgranando toda clase de ideas sobre la esencia de la literatura, la inspiración, la calidad literaria, y otras muchas cuestiones que, al margen de resultar algo pomposas y grandilocuentes, no dejan de ser reflexiones verdaderamente interesantes. Pero una vez que saltamos al capítulo siguiente, la narración entra en materia y todo resulta mucho más asequible.


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Como personaje Álvaro no es precisamente amable. Bajo mi punto de vista, y a juzgar por el extenso desarrollo teórico del primer capítulo, me ha parecido un tipo ciertamente presuntuoso que demuestra un gran dominio de la teoría pero que se atasca en la ejecución de la obra. De ahí que tenga que verse obligado a espiar a sus vecinos para conseguir algo de material para su novela. Y es esa concepción que tiene de sí mismo, ese idea de considerarse un ser superior que engendrará una Obra sublime, lo que provoca rechazo por un lado, y mofa por otro. Creo que Álvaro, aferrado al «Todo vale en el amor y en la guerra» aplicado a la literatura,  es un auténtico cabrón, un manipulador, un estratega, un sibilino que pone en marcha sucias argucias y que no tiene límites a la hora de buscar inspiración. Se preguntaba Javier Cercas en un entrevista que le hicieron en radio a colación de esta historia si resultaba lícito manipular a la gente para escribir una obra maestra o hasta dónde deben llegar los derechos un escritor. Esta es otra de las reflexiones que daría para un largo debate y que Álvaro, el protagonista de El móvil, ni siquiera se plantea. 

En cualquier caso, creo que Álvaro es un personaje un tanto cómico. Irrisorio resulta el sacrificio al que se ve sometido con tal de documentarse para su novela, teniendo que pasar por unas situaciones que son un tanto incómodas y que, no cabe duda, nos sacarán una sonrisa. 

Con un ritmo constante, lo que más me ha gustado de esta breve pieza es el planteamiento que se hace del proceso creativo. Cómo se plantea un autor afrontar un nuevo proyecto literario, cómo se gesta una novela o cómo se crean los personajes son cuestiones que, de manera colateral, se abordan en este relato y no deja de ser interesante asomarse a las mismas para comprobar cómo la obra va adquiriendo vida propia a la vez que se va forjando y cómo lo previsto en los borradores puede sufrir bastantes desviaciones.

domingo, 15 de octubre de 2017

AL OTRO LADO DE LA BARRERA.

Buenas tardes, hace unas tres semanas acudí a un congreso de autoedición que se celebró aquí, en Sevilla. Fueron dos días de ponencias en horario de mañana y tarde que me permitió conocer otro sector del mundo literario, la autoedición. Fue allí donde conocí a Asunción Sánchez, una joven sevillana que dirige la editorial A Publicar. Asunción apuesta por lo que más le gusta y desde su empresa asume el compromiso de apoyar a los autores y publicar sus obras, cuidándolas, mimándolas y protegiéndolas. Me gustó su forma de pensar, la idea de gestionar la carrera de pocos y elegidos autores pero realizando el camino junto a ellos, que no abarcar a muchos escritores, desinteresándose de aspectos tan importantes como el marketing y la publicidad de la obra. 

En aquel encuentro congeniamos enseguida. Ella me transmitió la pasión por su trabajo y, por mi parte, yo le hablé de mi pasión por los libros, la literatura y el blog. Pues bien, hoy ha querido invitarme a la sección de entrevistas de su web. En ella os hablo de lo que supone para mí una reseña literaria, la importancia de los blogs literarios y cómo llegué a este mundillo. 



Por si os interesa, aquí podéis leerla. Espero que os guste.



sábado, 14 de octubre de 2017

SEPTIEMBRE... ¡DE UN VISTAZO! (#09/2017).

Buenos días, el verano se resiste a abandonarnos. Por estas latitudes aún estamos sufriendo demasiado calor para estar a mediados de octubre y por mucho que te guste el buen tiempo, creo que todos estamos ya un poco cansados de sol. Y mientras el verano decide si se va o no, los libros me siguen acompañando. Vamos a repasar qué tal se nos dio el mes de septiembre.

El regreso a la rutina después de las vacaciones ha sido pausado pero empieza a coger ritmo. Aquí os lo cuento.


[Para conocer la sinopsis de los libros expuestos 
solo tienes que clicar en cada título o en los enlaces a las reseñas]


Los comprados

Me he portado bien este mes. Adictivo es uno de los muchos adjetivos similares que he oído sobre este libro, así que en cuanto lo vi en la revista de Círculo de Lectores fui a por él. Ana de Roberto Santiago espero que se convierta en una próxima lectura. 




Los recibidos

De Destino Ediciones me llegó un libro que se ha visto mucho por las rrss. Me refiero a Todos los días son nuestros de Catalina Aguilar Mastretta. Lo leeré en cuanto acabe el que tengo entre manos porque me apetece mucho adentrarme en esta historia que tan buenas opiniones está cosechando.

Un sorpresón fue recibir la última novela de Ken Follett, Una columna de fuego, tercera entrega de la saga 'Los pilares de la Tierra. Dado que es un volumen de considerable tamaño lo voy leyendo poco a poco e intercalándolo con otras lecturas. Ya os contaré qué tal.





Y de Ediciones B me llegó Historia de una enfermera de Lola Montalvo. Ahora que por diversas circunstancias estoy tan vinculada al mundo sanitario y a los profesionales del sector me apetecía mucho leer esta novela. Voy a intentar hacerle hueco muy pronto.


De mano de su autora me llegó María Cerezo. La esposa sevillana de Américo Vespucio. A Loly López Guerrero y a su editora Asunción Sánchez de A Publicar, las conocí en un congreso de autoedición. Este sí que lo voy a leer pronto porque buena parte de la historia transcurre en Sevilla y me apetece mucho.

Y para las entrevistas me llegó La mirada de los peces de Sergio del Molino. Impactante lectura, llena de nostalgia, recuerdos, amor y ternura. Ha supuesto el descubrimiento de una persona de la que no había oído hablar y cuya historia personal me ha dejado muy impactada. 

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